Letras en la mesa

Sapore Di Mare, un delicioso caos italiano en la costa de Miami

08

Aug

/

2019

Letras en la mesa

Italia es caos, belleza, desorden, sabor, creatividad e ingenio. Todo eso es Sapore Di Mare, un rincón italiano en la costa de Miami. En el centro de Coconut Grove, entrar a este restaurante te hará olvidar que estás rodeado de edificios ultra-modernos y lujosos yates.


Encontrar en Miami un lugar como Sapore Di Mare no es fácil. Aquí pululan dos conceptos: el restaurante lujoso, de mesas gigantescas y alejadas a lo que parecen kilómetros de los demás comensales, y el concepto industrial pensado para que se vea bien los posts en Instagram. No es que esté mal, pues entre gustos y colores no han escrito los autores, pero a veces hace falta ir a un lugar acogedor, alegre y sin muchas reglas.


Antes de ir a Sapore, reserva. Hazlo. Haznos caso. Siempre está a reventar. Coge el teléfono y pide una mesa, porque por apps como Open Table nunca vas a conseguir un lugar. Luego de reservar, vuélvelo a hacer, porque lo más probable es que la reserva haya quedado traspapelada. Vale la pena.


Al llegar, busca puesto para estacionar el coche en algún lugar del centro de Coconut Grove. Sapore Di Mare no tiene estacionamiento. Lo que hay al lado es un parking de una tienda que remolca casi por gusto. Al frente, otro parking privado en el cual puedes pagar, pero si decides hacer eso vas a dejar la cartera. Cuenta eso en tu tiempo y llega puntual, porque siempre va a haber gente en lista de espera presta a tomar tu mesa.


Una vez que cruzas el portal de Sapore Di Mare, te transportarás al sur de Italia. Como por arte de magia. El ambiente, reminiscente al mar, es obra de la dueña Giorgia Calabrase, con toques del cantante venezolano Divine, quien resulta ser también decorador de interiores y a quien es probable que te lo encuentres regularmente entre los comensales. Prepárate para un caos delicioso. La anfitriona te llevará a una de las tantas mesitas en las cuales estarás codo con codo con tu vecino. Intenta que tu mesa esté en el salón principal, el de la entrada, porque ahí es donde está la vida, alrededor de la cocina y de la mamma Verónica Paderni, una mujer que es un torbellino de alegría y ocurrencias. ¿No te dijimos que esto era italianísimo? Enseguida, un mesonero italiano o uno que imita el acento casi a la perfección te atenderá sin ninguna formalidad. Te sentirás atendido por un amigo en su casa.


Deja que el mesonero te recomiende el vino. Sapore Di Mare solo tiene licencia para vinos, pero ni falta que le hace algo más. De entrada, suelen ofrecer un pulpo que es marca de la casa, pero no somos particularmente fanáticos. Recuerda, sin embargo, que aquí son especialistas en comida de mar. Lo que sí recomendamos muchísimo para comenzar es el plato del muy delicado prosciutto di Parma con la muy cremosa burratta, ambas con una frescura que hacen sospechar de algún trato especial tienen con el Consulato. Si no, no se explica. ¿Eh, Verónica?


Otro plato idóneo para abrir apetito son las vieiras con melón, manzana y frambuesas, sin olvidar a los carpaccios bien de carne o bien de bresaola.


Luego, la recomendación es pasta, pasta y más pasta. La más famosa, y con razón, es el cacio e pepe. Este plato de espaguettis con pimienta cuya cocción se termina en una bola de queso Pecorino es particularmente bueno en Sapore Di Mare. De hecho, aquí le dieron un giro especial. Nos contó Verónica que antes usaban no el Pecorino sino el Reggiano. Sin embargo, por su tamaño, era difícil de manejar. Este restaurante es pequeño y los mesoneros hacen maromas para llevar los platos. Inclusive, la cocina, que está casi en el medio del salón y es abierta, es reducida. Por eso encontraron un amigo en el queso Toscana, más pequeño.


Otras pastas recomendadas en Sapore son el pappardelle al ragú, no apta para paladares delicados por su fuerte sabor, el frutti di mare (Spaghetti freshi al Sapore di Mare) y el pappardelle al funghi porcini. La carta es extensa, pero además siempre tienen varios platos del día para mantener ese aire fresco. Vas con suerte si tienen el oso bucco o el branzino, por ejemplo.


De postre, para cerrar esta explosión de alegría que es comer en Sapore Di Mare, pide la "spritgiolona". Es una especia de torta helada con forma de Toblerone. Intentamos preguntarle a Verónica qué significa "spritgiolona" ya que es un postre invento del chef, su hermano Matteo, el esposo de Giorgia. Al debate sobre el término se unieron varios mesoneros, pero terminamos sin una respuesta concreta. Es algo así como algo "desmoronado". Un caos, un caos delicioso. Como Sapore Di Mare.


Autor:

Por Francisco Poleo

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