Encuentro en la barra

Roble Viejo: Así se hace el buen ron venezolano

06

Jun

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2018

Encuentro en la barra

“Si el mejor ron del Caribe no existe, ¿por qué no crearlo nosotros?” Esto se preguntaron, en el año 2012, cinco amigos “inconformes, sibaritas y apasionados” para dar los primeros pasos y crear el ron Roble Viejo. 

Entre esos compañeros se encontraba Giorgio Melis, Ingeniero Químico y maestro ronero con más de 50 años de experiencia, quien había trabajado desde el año 1967 en Industrias Pampero, en Ocumare del Tuy. Poco tiempo después, tras adquirir conocimientos en la fabricación del ron, decidió emprender su propio camino, de la mano de Rones del Caribe. “Hace 6 años nos dimos cuenta que teníamos inventario de ron de excelente calidad, que seguía envejeciendo. Nos parecía una maldad seguir alimentando a la competencia con tan buenos productos y decidimos lanzar nuestra propia marca”, nos cuenta Melis. 

La materia prima estaba y la experiencia le sobraba. Todo esto combinado fluyó para que Melis pusiera lo mejor de su aprendizaje en un producto nacido en los valles de Venezuela, gracias al envejecimiento en barricas de roble blanco americano. 

Ultra añejo: Un concepto nuevo en el mercado 

“Desde hace más de 40 años combinamos los mejores destilados, el esfuerzo de nuestra gente y las bondades de esta tierra excepcional. Como resultado presentamos orgullosos esta mezcla de nuestros mejores rones, añejados en barricas de roble, con sabor distintivo y aterciopelado, profundo y con carácter, que refleja el espíritu y el calor venezolano”: Este es el texto de la etiqueta que se encuentra en la botella de Ron Roble Viejo ultra añejo. 

Ideal para tomar solo o con hielo, este producto se destaca por su color ambarino intenso, notas de roble, de vainilla y de uva, taninos moderados, frutos secos y caramelo quemado, ligeramente dulce. Surge del añejamiento en barricas de roble de 220 litros de capacidad. 

Sobre su apariencia externa, sería la primera vez que aparece en el mercado una botella tan elegante con sección cuadrada, etiqueta metálica y fondo grueso. “La tradición del ron era siempre lo mismo, redondeada con etiqueta de papel. Nosotros quisimos lanzar algo novedoso de lujo, totalmente diferente y que llamara la atención”, añade el maestro ronero Melis. 

Para nadie es un secreto que el ron venezolano se destaca entre la competencia mundial. Incluso, tiene rasgos distintivos muy particulares que no existen en ningún otro país, como el tiempo de añejamiento. Según la Ley Orgánica de la Renta de Licores de Venezuela, promulgada en el año 1954 por el presidente Marcos Pérez Jiménez, para que una bebida se denominará “ron” tenía que ser añejada por un mínimo de dos años. Previo a esta fecha, el consumo tradicional era de rones jóvenes, ya que la maduración no pasaba de un año. 

Ron Roble Viejo ultra añejo tiene mucho más tiempo de envejecimiento, característica que lo diferencia en el mercado. Giorgio Melis explica que “la mayoría de las marcas locales, por no decir todas, son blends de rones de diferentes edades. Este tiene 12 años, 100% el producto que está adentro. Eso le da una característica especial de cuerpo, carácter y sabor, que solo se logra gracias a ese tiempo que lleva en una barrica”. 

Extra añejo: Para mezclas de coctelerías de lujo

Esta marca nació un año después del Ultra. Apareció como un ron 100% de ocho años. No obstante, hoy por hoy es un ron blend entre ocho y 12 años. Se diferencia de su hermano mayor por ser ligeramente más seco. Su creador, Melis, enfatiza que está diseñado para mezclas de coctelería de lujo y que puede “tomarse puro, sin ningún problema”, ya que sus características de envejecimiento así lo permiten. 

“El alcohol que nosotros usamos y que ponemos a envejecer en las barricas de roble son alcoholes corazón de la destilación. Eliminamos totalmente cabeza y cola, que son los alcoholes más desagradables que dan dolor de cabeza y ‘ratón’. Ese ron más limpio y neutro se pone a envejecer. Durante 12 años va evolucionando y produce un producto que tiene un carácter envidiable”, añade Melis. 

Su apariencia es una botella muy elegante con sección circular, fondo grueso, tapa de corcho natural y estuche de lujo. Su esencia es color ambarino intenso, notas de roble y vainilla, taninos adecuados y caramelo quemado, moderadamente seco. 

Pocos años, pero muchos premios

Ron Roble Viejo ─aunque su nombre así lo indique─ de antiguo no tiene nada. Ambas creaciones poseen solamente seis años en el mercado. Sin embargo, ya han cautivado los paladares universales y han obtenido varios galardones mundiales.

Extra Añejo obtuvo medalla de doble oro en el Concurso Internacional de Cata de Ron en Madrid (España), en la categoría de rones entre seis y 10 años de añejamiento, en 2012. Por su parte, Ultra Añejo no se quedó atrás. Logró medalla de plata en la misma categoría. También, en 2013, el jurado del San Francisco World Spirits Competition le otorgó otra presea de plata al Ultra Añejo. 

“Hemos participado en el Congreso de Berlín, en Londres y en San Francisco (California). En todos ─gracias a Dios─ hemos conseguido reconocimientos de plata para arriba. ¡Ya en la oficina mía no caben tantas medallas, tenemos que buscar un almacén grande!”, comenta ─entre risas─ el Ingeniero Melis. Al mismo tiempo resalta orgulloso que sus productos representan muy bien el nombre de Venezuela internacionalmente. “Todo el mundo sabía que en este país se producía buenos rones y estas dos marcas son demostración de que esto es 100% verdad”. 

Del mismo modo, la calidad de Ron Roble está garantizada por el sello de la Denominación de Origen Controlada (DOC) Ron de Venezuela, certificada por el Fondo para la Promoción del Ron de Venezuela (Fonpronven). 

Una  Denominación de Origen, de acuerdo con el diccionario Larousse Gastronomique en español, es la “que distingue a una zona, una región o una localidad, que sirve para designar un producto originario de esta y cuya cualidad o características se deben al medio geográfico, que comprende factores naturales y factores humanos”. 

Jesús Alfaro, presidente de Fonpronven, comenta que este reconocimiento se trata de un “sello que le garantiza al mundo y a nosotros ─como consumidores─ que tenemos los mejores rones, de alta calidad”. Asimismo, especifica que para obtenerlo se deben cumplir, por lo menos, con tres requerimientos. “El primero es tener como mínimo dos años de añejamiento. El segundo que 100% de la caña que se usa, para hacer el alcohol del ron, sea venezolana y, finalmente, que tenga 40 grados de alcohol”. 

En materia de ron solamente Venezuela y Martinica poseen el anhelado sello. Alfaro enfatiza que esto se debe a que los venezolanos se han encargado de cuidar los altos estándares de calidad internacional con el fin de mantener los requerimientos que el mundo necesita para mantener la DOC, lo cual otras naciones no han logrado. 

En Venezuela, las siglas la poseen únicamente tres productos. El cacao de Chuao, el cocuy Pecayero y el ron. Este último obtuvo la DOC el 4 de noviembre del año 2003 por parte del Servicio Autónomo de la Propiedad Industrial de Venezuela (SAPI), tras una ardua labor de las casas productoras de ron pertenecientes a la  Cámara de la Industria Venezolana de Especies Alcohólicas (Civea)

Según Alfaro, el 90% de la población venezolana no conoce la DOC, sinónimo de orgullo. No obstante, Fonpronven tiene como misión lograr que el ron empiece a identificarse como esa Venezuela posible, “la que todos queremos que crezca y siga evolucionando, a pesar de la crisis”. 

Además del mencionado Ron Roble el sello de esta Denominación de Origen lo pueden mostrar orgullosamente en sus etiquetas otras marcas como Santa Teresa, Veroes, Carúpano, Pampero, Ocumare, Diplomático, Cacique, Canaima, Tepuy, Cañaveral, Bodega 1800 y Estelar. 

No cabe duda, el ron de Venezuela sobresale y la competencia nacional es dura, pero ¿habrá logrado Ron Roble convertirse en el mejor del Caribe? 

“¡Nos pasamos creándolo! Se consiguió un producto que no tiene comparación en el país. Internacionalmente ha demostrado, con todas las medallas y los eventos internacionales, que nos da la razón. ¡La gente que lo prueba queda enganchada y no lo suelta! (…) En el Caribe no hay leyes que regulen el envejecimiento, ni siquiera se llega a los dos años, que es lo mínimo en Venezuela, mucho menos a un envejecimiento de esta envergadura”, afirma con convicción el maestro ronero Giorgio Melis. 

Autor:

Por Jeni Herrera

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