Todos en la cocina

La cocina, un lugar para encontrarse

06

Jun

/

2018

Todos en la cocina

No hay nada como entrar a la cocina para sentirse acompañado. Es el lugar a donde todos vamos, el círculo de encuentro con ese rostro familiar con el que compartes los momentos más cercanos. La intimidad que proporciona este espacio en los hogares ha sustituido a los salones, que van quedando para momentos más impersonales. Por eso, las nuevas tendencias en arquitectura del hogar apuntan a integrar la cocina con el resto de la casa, olvidando el viejo concepto del cuarto escondido. 

El boom que ha tenido la gastronomía hace que todo el mundo se involucre, de una u otra manera, en todo el desarrollo de la experiencia. Invitar a alguien a comer a tu casa ya no es una experiencia estresante y formal sino una aventura en la cual todos los comensales se involucran. Está el que compra el mejor vino posible, el que sirve los tragos, el que prepara los platos, el que toma posición estratégica en torno al que cocina para ejercer el importante rol de degustador y para usted de contar. No es sentarse a comer y ya está sino toda la experiencia que se genera en torno a eso. Es importante integrar la preparación de la comida con la degustación de la misma o la combinación con alguna bebida, porque se van apreciando los procesos, los olores, los sabores y toda la evolución que conlleva la preparación de un plato, y ahora todos sabemos un poco de eso sin necesidad de ser profesionales en el asunto. 

No solo es ser anfitrión. También me encanta comer en otras casas.  Es una forma de conocer más íntimamente las costumbres de otras personas, sus rutinas y sus experiencias. El intercambio que se produce en estos casos es increíble. Por ejemplo, cada vez que viajamos aprendemos algo nuevo. Si cada uno comparte un granito de su experiencia culinaria en un paraje extranjero, enriquecemos el paladar del otro. Es posible conocer nuevas ideas, experiencias, trucos, recetas. Siempre hay algo nuevo que compartir y aprender, y justamente integrando la experiencia de la preparación de los platos es posible llegar a conocer nuevos aspectos y tener nuevas experiencias, desde la comodidad de la casa de tus amigos. 

Otras veces, la cocina es un lugar de encuentro conmigo misma. Muchas veces utilizo la cocina como un lugar para escapar y concentrarme en mí misma. Cocinar es apasionante porque te concentras en una actividad entretenida mientras puedes degustar un vino, por ejemplo, o escuchar música. Muchas veces termino bailando mientras cocino, y es apasionante porque lo hace espontáneo y divertido. De hecho, me atrevo a decir que cocinar es un poco meditar.  

Desde el punto de vista que se considere, la cocina siempre va a permitir que uno pueda desarrollarse y encontrarse, puede ser con otros o incluso con uno mismo. Esto es lo más maravilloso de la cocina. 

Autor:

Maca Di Guida

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